domingo, 11 de junio de 2017

COLABORAMOS CON BENEYLU PSSST

“Beneylu… llegó a mí para quedarse. Contactó Alfredo conmigo en el mes de marzo, me propuso una colaboración y no le pude decir que no, porque considero que necesitamos más espacios donde se hable de educación desde su práctica, desde el piso de abajo, entre todos ayudarnos a dar a conocer nuevas experiencias que llevamos a cabo nuestra aula. 

Un compi de mi claustro virtual Carlos Pérez dijo en una ocasión “El valor de la innovación no está en evitar que te copien, si no en conseguir que todos te quieran copiar.” Enrique Dans

Me quise centrar en un aspecto que desde luego es de mis imprescindibles en el aula, las emociones. Redacté una pincelada relacionada con el enfado. Si queréis saber más pinchar en la imagen. 



Os recomiendo visitar la web, por que siempre ayuda a mantener la llama por la innovación, motivación, el aprendizaje, la emoción... así está llena mi mochila de experiencias gratificantes. 



Poema al maestro

Cada niño nace con una preciada llama dentro de sí,

una llama interior de asombro y el potencial de comenzar.

Esta llama interior ilumina el camino que se extiende hacia adelante,

encendiendo la curiosidad y reavivando la pasión.

Pero hay momentos en que esta llama es desafiada

desde adentro y desde afuera.

La llama puede flaquear bajo presión;

puede ser ahogada por inseguridades personales.

Si bien los chicos pueden llegar a tropezar,

nunca estarán perdidos:

los maestros estarán protegiendo esas llamas a cualquier costo.

Son los maestros los que permanecen al lado de cada alumno,

tanto en las alegrías de la vida, como también en las tristezas.

Estos custodios de las llamas pueden ayudar y guiar,

porque ellos comparten esa llama del aprendizaje

que brilla fuerte desde dentro.

Estos maestros conocen el corazón del niño;

ellos valoran todo tipo de inteligencia.

Los maestros ayudan a cada chico a escalar

más alto, más lejos, y a lo largo del tiempo

y a adueñarse de los desafíos a lo largo de su misión

a aprender y vivir lo que hacen mejor.

Los maestros celebran los triunfos y protegen en las tormentas

para mantener esa llama calma, encendida y cálida.

Y entonces, es hora de volver la mirada a ellos:

estos custodios de la llama.

Les agradecemos su pasión

y les damos gran reconocimiento

por su conocimiento, investigación, ciencia y arte,

que les permiten ser custodios de las mentes y los corazones.

Para mejorar nuestras escuelas tenemos una elección:

al escuchar la voz de los maestros,

voces tan diversas que protegen la llama interior de cada alumno

con el don de saber qué es lo correcto,

para mantener cada espíritu brillando fuerte.

Entonces escuchemos a nuestros maestros

a la hora de imaginar y de diseñar

colegios que mantengan nuestra llama encendida

y que permita que cada nño brille.

“La educación no es llenar un balde,

sino encender un fuego”.

William Butler Yeats

Image and video hosting by TinyPic

2 comentarios: